Kanbis®
Profesionales de la salud
Información para profesionales de la salud
El CBD ejerce sus efectos a través de una diversidad de mecanismos moleculares, interactuando con múltiples blancos y vías de señalización en el sistema nervioso central y periférico.
El SEC está compuesto por tres elementos principales:
1 – Receptores Cannabinoides: principalmente los receptores CB1 y CB2. Ambos pertenecen a la superfamilia de receptores acoplados a proteínas G, pero se distinguen por su distribución y funciones.
- Los receptores CB1 son uno de los receptores acoplados a proteína G más abundantes en el cerebro. Están ampliamente distribuidos en el sistema nervioso central (SNC), incluyendo la corteza, los ganglios basales, el hipocampo y el cerebelo. También se encuentran en algunos tejidos periféricos como los intestinos, el hígado y las células inmunitarias. Su activación influye en la coordinación y el control del movimiento, funciones cognitivas superiores, la respuesta al estrés y al dolor, la regulación del sueño y los mecanismos de recompensa, la temperatura corporal, el vómito, las náuseas y el hambre.
- Los receptores CB2 se encuentran principalmente en el sistema inmunitario y células hematopoyéticas, como la microglía, el bazo, las amígdalas, macrófagos y linfocitos. Su expresión es baja o ausente en los tejidos del SNC. Se ha descrito que los receptores CB2 pueden sobreexpresarse en algunos tejidos en condiciones de inflamación. Se vinculan principalmente con los efectos inmunomoduladores de los cannabinoides y juegan un papel importante en la modulación del dolor y los procesos inflamatorios.
2 – Endocannabinoides (ligandos endógenos): son lípidos que se producen de forma natural en el cuerpo humano y actúan como neurotransmisores. Los dos principales son la anandamida (AEA) y el 2-araquidonilglicerol (2-AG). Se generan “a demanda” en respuesta a la actividad neuronal. A diferencia de otros neurotransmisores, los endocannabinoides actúan en la sinapsis de forma retrógrada: se generan postsinápticamente pero actúan sobre los receptores de la membrana presináptica, reduciendo la liberación de neurotransmisores excitadores.
3 – Enzimas de Síntesis y Degradación: responsables de la producción y eliminación de los endocannabinoides.
- La amida hidrolasa de ácidos grasos (FAAH) es la principal enzima que degrada la AEA.
- La monoacilglicerol lipasa (MAGL) es la principal enzima responsable de la degradación del 2-AG. La modulación de estas enzimas, por ejemplo, bloqueando su acción, puede aumentar los niveles de endocannabinoides y potenciar sus efectos analgésicos endógenos.
¿Cuáles son los beneficios terapéuticos del CBD?
El CBD ha mostrado potencial terapéutico en diversas condiciones de salud, a menudo como complemento a tratamientos estándar.
Manejo del Dolor Crónico
El dolor crónico es un motivo frecuente de consulta y un desafío significativo en la práctica clínica. Estudios sugieren que el CBD puede ofrecer un beneficio terapéutico en varios tipos de dolor:
- Dolor Neuropático: CBD ha demostrado ser eficaz en dolor neuropático, aliviando la alodinia (sensación dolorosa por estímulos no dolorosos) y la hipersensibilidad mecánica y térmica.
- Dolor inflamatorio y artritis: posee propiedades antiinflamatorias y se ha investigado en modelos de artrosis, reduciendo la inflamación articular y el dolor.
- Fibromialgia: se ha observado una reducción del dolor en pacientes con fibromialgia.
- Dolor crónico generalizado: en estudios clínicos, aunque no siempre se redujo significativamente la intensidad del dolor per se, se reportó una mejora consistente en la calidad de vida y la calidad del sueño en pacientes con dolor crónico.
- Reducción del uso de opioides: el tratamiento con CBD se ha asociado con una reducción significativa en la necesidad de analgesia con opioides y una mitigación de sus efectos adversos y síntomas de abstinencia. Entre el 30% y el 50% de los pacientes en estudios redujeron o suspendieron medicación como antiinflamatorios, paracetamol u opioides.
- Mejoría de la calidad de vida: el tratamiento con CBD se ha asociado consistentemente con un aumento en la calidad de vida de los pacientes con dolor crónico.
Trastornos de Ansiedad
- Ansiedad social: se ha observado que el CBD reduce la ansiedad inducida por situaciones de hablar en público en pacientes con fobia social y en voluntarios sanos. Se encontró un efecto ansiolítico rápido y dosis-dependiente (mejor respuesta a dosis únicas de 300 mg).
- Ansiedad generalizada, trastorno de pánico y TEPT: la evidencia respalda fuertemente el CBD para el tratamiento de trastornos de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, trastorno de ansiedad social, trastorno obsesivo-compulsivo y trastorno de estrés postraumático (TEPT).
Trastornos del Sueño
Se ha observado:
- Mejora de la calidad del sueño: en pacientes con dolor crónico, el tratamiento con CBD se ha asociado con una mejoría significativa en las escalas de sueño y calidad de vida.
- Potencial terapéutico para insomnio: CBD puede tener un potencial terapéutico para el tratamiento del insomnio, posiblemente a través de su efecto ansiolítico, así como para el trastorno de conducta del sueño REM y la somnolencia diurna excesiva. Dosis estudiadas para insomnio oscilan entre 25-75 mg (dosis única por la noche).
Otras Condiciones
- Propiedades neuroprotectoras y antioxidantes: CBD ha demostrado ser neuroprotector y antioxidante en varios modelos preclínicos, lo que lo hace relevante para enfermedades neurodegenerativas como Alzheimer y Parkinson.
- Enfermedad de Alzheimer (EA): CBD ha mostrado en modelos preclínicos un aumento en la supervivencia celular y una reducción en la peroxidación lipídica, la producción de especies reactivas de oxígeno (ROS), la fragmentación del ADN y el calcio intracelular en células expuestas a péptido Aβ. También ejerce un efecto neuroprotector contra la neurotoxicidad inducida por Aβ1-42. Estudios en modelos murinos de EA han mostrado que el CBD puede reducir la activación microglial y prevenir el deterioro cognitivo inducido por Aβ. Además, se ha observado que mejora la función cognitiva y disminuye el daño axonal y la inflamación. El CBD también tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias, que son relevantes para contrarrestar el estrés oxidativo asociado con la EA. Además, algunos estudios respaldan su uso para aliviar algunas de las alteraciones conductuales asociadas a la EA.
- Enfermedad de Parkinson (EP): el SEC está alterado en pacientes y modelos de EP, y los receptores cannabinoides CB1 y CB2 son potenciales dianas terapéuticas. El CBD ha mostrado efectos neuroprotectores en modelos animales de EP. Su administración ha llevado a la regulación a la baja de la glucógeno sintasa quinasa-3 (GSK-3), que se relaciona con el estrés oxidativo y la inflamación en la EP. También aumenta los mecanismos de defensa endógenos contra el estrés oxidativo. El CBD también puede mejorar los síntomas no motores de la EP. Un estudio experimental en roedores mostró que la administración sistémica de CBD aumentó el tiempo total de sueño al elevar los niveles de anandamida. En estudios clínicos en pacientes con EP, se han reportado beneficios como la mejora de los síntomas motores (temblor, bradicinesia, rigidez y discinesia inducida por L-DOPA), la calidad del sueño, el estado de ánimo y la reducción del dolor. En un estudio abierto, el CBD redujo significativamente los síntomas psicóticos en pacientes con EP.
- Efectos antiinflamatorios: además de su rol en el dolor, CBD exhibe propiedades antiinflamatorias al modular citoquinas proinflamatorias y procesos relacionados con la inflamación celular.
- Mejoría de la calidad de vida: el tratamiento con CBD es una herramienta terapéutica con alto impacto en la calidad de vida, principalmente para aquellos pacientes que no logran respuesta terapéutica con el tratamiento estándar y para aquellos que presentan múltiples comorbilidades.
¿Cuál es la posología recomendada?
Kanbis® CBD:
- La presentación es solución oral de 100 mg/ml (5 mg/gota).
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Se sugiere un esquema de titulación gradual: iniciar con 10 mg (2 gotas) dos veces al día, aumentando 5-10 mg/día cada 2-3 días, hasta una dosis de 40 a 100 mg/día. La dosis correcta es la menor que produzca beneficios sin eventos adversos.
En pacientes adultos mayores o polimedicados, se surgiere iniciar los primeros días solo con la dosis nocturna, para evaluar tolerabilidad - Se debe tomar de forma consistente con o sin alimentos, aunque una comida rica en grasas puede aumentar la biodisponibilidad.
¿Cuáles son las consideraciones más importantes para la práctica clínica?
Calidad
- Kanbis® CBD es el primer producto vegetal a base de cannabis con aprobación de la ANMAT en esta categoría, lo que implica controles de calidad y bioseguridad (ausencia de contaminantes, metales pesados, pesticidas).
- Los productos de CBD no regulados pueden presentar riesgos de adulteración con químicos potencialmente peligrosos, contenido de CBD inexacto o niveles de THC superiores a los declarados.
Perfil de Seguridad
- Efectos adversos muy frecuentes (pueden afectar a más de 1 de cada 10 personas) incluyen: somnolencia/sedación, disminución del apetito, diarrea, fiebre, cansancio y vómitos.
- La somnolencia y sedación son particularmente más comunes y acentuadas si se toma CBD junto con clobazam u otra benzodiazepina.
- Elevación de las enzimas hepáticas: se han reportado elevaciones de las transaminasas en análisis de sangre, lo cual puede indicar lesión hepática. Este riesgo aumenta con el uso concomitante de valproato y/o clobazam. Es fundamental el monitoreo periódico de la función hepática antes y durante el tratamiento.
Interacciones Potenciales
Poblaciones Especiales
- Embarazo y Lactancia: no se recomienda el uso de CBD durante el embarazo y la lactancia. Estudios en animales gestantes han mostrado toxicidad en el desarrollo, y la información sobre la excreción en la leche humana es insuficiente.
- Pacientes Jóvenes (adolescentes): se recomiendan formulaciones con CBD debido a los efectos inciertos del THC en el desarrollo neurocognitivo.
- Adultos mayores: Cannabidiol (CBD) ha generado un interés creciente como potencial tratamiento en la población de adultos mayores. Una de las principales razones para este interés es que, a diferencia del Δ9-tetrahidrocannabinol (THC), el CBD no tiene efectos psicoactivos, lo que lo hace una opción atractiva para evitar la alteración de la conciencia.
Consideraciones específicas para adultos mayores:
- Los ensayos clínicos en adultos mayores de 50 años sugieren que, CBD es un tratamiento seguro.
- La dosificación en adultos mayores debe hacerse con cautela, comenzando generalmente con la dosis más baja debido a la presencia de comorbilidades o tratamientos concurrentes.
- Los cambios relacionados con la edad en el volumen de distribución (mayor grasa corporal) pueden prolongar la vida media del CBD y amplificar los efectos secundarios de los medicamentos liposolubles, lo que podría aumentar el riesgo de efectos adversos.
Cannabidiol (CBD) es un compuesto con un perfil de seguridad favorable y potencial terapéutico en el manejo del dolor crónico, trastornos de ansiedad y problemas del sueño, además de su uso establecido en epilepsia. Su origen natural y la ausencia de efectos psicoactivos lo hacen atractivo para la práctica clínica.